lunes, 25 de octubre de 2010

ARGUMENTAR, INTERPRETAR, PROPONER

Quizas las competencias en las que más se debe hacer énfasis con los estudiantes en la fase preparatoria de la vida, es decir, la escuela y la secundaria, son las de argumentar, interpretar y proponer, aspectos que se evidencian en los resultados de las pruebas de estado al finalizar esta etapa y nos preparamos para la vida adulta y el paso significativo por la universidad. Es ahí donde juega un rol importante el maestro, pues somos nosotros los que hacemos enamorar a los estudiantes de la lectura y la escritura, pero ¿Cuál es el papel que jugamos cuando compartimos una lectura con alguien o cuando fomentamos la escritura?
Como docente además de enseñar a nuestros niños la representación de los signos linguísticos, la fonética, sintaxis, gramática, semántica, en nuestro caso de la lengua castellana, debemos mostrarles que existen distintos tipos de textos para que así ellos se puedan identificar con ellos y tomen decisiones del tipo de lectura que les gusta y nosotros asumimir el papel de guía y facilitador, con ello el estudiante jamás se apartará de los textos y apreciará con sentido de pertenencia su lengua materna.
¿De qué manera incidimos en la aproximación o alejamiento a la cultura escrita?
En nuestro contexto es un poco complicado decir que podemos incidir en un 100% en nuestra niñez en la proximación o el alejamiento a la cultura escrita, pues tenemos a la mano un gran número de actividades y secuencias didácticas que pueden mejorar los hábitos de escritura desde temprana edad, pero es el sistema educativo de nuestro país el que tenemos que revisar primero, pues es casi que decepcionante la labor docente cuando en una ambiente escolar se encuentra con 40 ó 50 estudiantes, a eso hay que sumarle que los mismo decretos de evaluación y promoción de los últimos años han hecho que los estudiantes pierdan el interés.
En el caso particular de la experiencia como estudiante y luego como maestro puedo decir que mi aproximación no sólo a la escritura sino también a la lectura comienza en una etapa casi que tardía gracias a mi docente de lengua castellana, aunque aclaro que ya esa información, ese gusto por las letras viene desde muy chico, sin embargo el paso por la primeria para mí no fue muy significativo y fue hasta la secundaria que encontré ese acercamiento a la literatura y la escritura, pero ¿De qué manera? a través de la puesta en marcha de ejercicios pedagógicos como roles de situaciones reales, por ejemplo: el trabajar los contenidos con proyectos como realizar el periódico de la institución, la emisora escolar, el vídeo institucional, las obras de teatro, la realización de lecturas inferenciales, pero ante todo la libertad de leer y escribir lo que yo quisiera, sin alejarme de los temas propuestos por el docente.
Quizas los recuerdo de mi historial lectoral son muy pocos, pero si hay algo que recuerdo y que quizás me ha marcado como estudiante y profesional es el proceso de la escritura, aunque cuento con los conocimientos básicos reglamentarios de nuestra hermosa y amada lengua castellana, la falta de interés de mis docentes de la época, por allá hacia 1985, ha traido consecuencias en la forma de coger un lápiz o un lapicero, en la caligrafía que yo desarrollo, por ende puede ser perjudicial para mi desarrollo como docente de la primera infancia, pues de alguna u otra manera ellos reproduciran las letras y demás símbolos gráficos por imitación de lo que yo pueda escribirles en un pizarrón ¡Ojalá! copien lo mejor de mí.
CARLOS ANDRÉS TRUJILLO LOZADA

viernes, 15 de octubre de 2010

EL OSO QUE AMABA LOS LIBROS



En su paseo diario por el bosque, un joven oso encuentra un trozo de papel escrito junto a un seto. Aunque no puede leerlo, causa en él tal magnetismo y curiosidad que lo guarda como un tesoro. Algunos años más tarde durante el verano, dando un paseo, observa a una joven con la mirada puesta en un libro. Este espectáculo, que relaciona con el papel que todavía conserva, le empujará a acudir todos los días a oír su mágica voz, aun sin comprender nada, y a escuchar las historias que la joven lee todas los días sentada junto a su cabaña.
Adebayor, como se llamaba el oso, estaba tan maravillado con los libros, con sus imágenes, colores, texturas, que cada vez que los miraba lo hacían soñar, su principal pasión eran los cuentos, estos estaban por encima de cualquier otro.
Un día mientras dormía soñó que estaba dentro de uno, navegando en una canóa por el río que atravesaba dos hojas en diagonal. Al pasar a la siguiente páginasintió vertigo, pues desembocó en un abismo; sin embargo, no despertó, pues él sabía que era el protagonista del cuento y se imaginó que aterrizaba en un paracaídas que salía de su embarcacíón, su descenso lo hizo en el patio de una escuela.
Allí estaba la joven

EL OSO QUE AMABA LOS LIBROS


Había una vez un grupo de osos que vivían en la profundad del valle del Magdalena, en una gran cueva vivía un oso, el mayor de todos y a quien le encantaban los libros. En este mismo valle, en una pequeña aldea habitaban los indígenas Poimas, cultivadores y amantes de la naturaleza, que adoraban a los osos por su gran poder de fuerza física y habilidad, a demás creían que cuando los osos estaban felices el dios de la lluvia también lo estaría y los bendeciría con agua para sus cultivos.


Al oso mayor le gustaba que los niños de la aldea lo visitaran y le leyeran cuentos y leyendas, y a los niños también les gustaba mucho visitarlo. Una tarde se encontró con una joven que estaba perdida en el valle, el oso la vio y le preguntó: ¿qué haces aquí, por qué no estas en la aldea con tus padres y los demás niños? Y ella le respondió: - me perdí cuando jugábamos a las escondidas, no encuentro el camino de regreso a la aldea y estoy muy triste porque quiero ver a mis padres, los extraño mucho. Y de inmediato el oso la llevó de regreso a la aldea, donde iba a estar segura con su familia.


Un día una bruja malvada se les apareció a los niños de la aldea, y los convenció para que no volvieran a ver al oso, ni le leyeran más cuentos; ya que ha ella no le gustaban los osos y estaba celosa de la atención que los niños le prestaban a los osos, especialmente al mayor. Amenazó a los niños con hacerles un maleficio a su amigo oso si ellos no lo dejaban de ver, y le pidió a los niños que no le volvieran a leer cuentos ni leyendas; los niños al ver esto no volvieron a ver a su amigo oso pues ellos no querían que la malvada bruja le fuera a ser daño a su amigo oso.


El oso al ver que los niños no volvían a visitarlo se sintió con mucha nostalgia y se internó en su cueva. De inmediato llegó la pobreza, los cultivos se acabaron por falta de lluvia y la aldea atravesaba una crisis por falta de alimentos, el cacique al ver esta terrible situación, ordenó hacer un rito de alabanza al dios de la lluvia en el alto de la montaña, con danzas de niñas bailarinas alrededor del fuego, pero esto no funcionó, pues el dios de la lluvia seguía molesto.


El oso al darse cuenta de que las tierras estaban áridas y secas, se dio cuenta de lo que sucedía y decidió ir a la aldea para tratar de ayudar a los indígenas; al llegar el cacique lo recibió amablemente y le pidió que volviera a ser feliz para que el dios de la lluvia les devolviera el agua para sus cultivos, pero el oso a esta petición respondió: - yo solo puedo ser feliz si los niños me vuelven a visitar con sus libros, solo así me pueden alegrar; en aquel momento apareció la joven que el oso había ayudado a regresar a la aldea y le contó a todos lo que la bruja les había dicho a los niños días antes, entonces el cacique decidió hablar con los dioses y pedirle por medio de su rito de pureza que la bruja malvada se fuera del valle, y así fue la bruja no volvió a aparecerse en la aldea, los niños pudieron visitar de nuevo al oso y leerle los libros que tanto le gustaban, este volvió a ser feliz y la lluvia regresó, con ella los cultivos de la aldea prosperaron, según cuentan los pobladores del valle del Magdalena.
NORMA PATRICIA SUACHE REYES

lunes, 11 de octubre de 2010

EL DESARROLLO SEXUAL DE LOS NIÑOS







La sexualidad forma parte del desarrollo normal del niño y el adolescente. Desde la primera infancia el niño experimenta sensaciones placenteras al tocarse, al ser acariciado y besado, y observa las expresiones de afecto y las actitudes sexuales de los adultos que le rodean, que en ocasiones trata de imitar.


Durante el periodo prepuberal se establece la identidad sexual y el niño continuo recogiendo información sobre la sexualidad a partir de los amigos, los maestros y la familia. En esta etapa el niño puede desarrollar una actitud negativa hacia la sexualidad si descubre que los adultos evitan hablar de las partes de su cuerpo relacionadas con la sexualidad, las describen con eufemismos o rechazan cualquier tipo de conducta relacionada con el sexo, incluidas las que el niño puede manifestar espontáneamente, como la erección.



Al iniciarse la pubertad aumenta la preocupación por la sexualidad. En la primera etapa de la adolescencia es frecuente la masturbación y las fantasías sexuales, en ocasiones con compañeros del mismo sexo, motivando dudas sobre la orientación sexual, con ansiedad y sentimientos de culpa. La masturbación es más frecuente en los chicos que en las chicas. Generalmente está motivada por la curiosidad y el deseo de disfrutar un placer intenso. Más adelante puede ser vivida como una descarga de ansiedad o de tensiones.


En la adolescencia media suelen producirse los primeros contactos físicos (intercambios de besos y caricias) como una forma de exploración y aventura y en la adolescencia tardía habitualmente se inician las relaciones sexuales que incluyen el coito. A diferencia del adulto, la actividad sexual del adolescente suele ser esporádica, con periodos prolongados durante los cuales el adolescente permanece en abstinencia. Muchos adolescentes mantienen lo que se denomina una "monogamia seriada", con enamoramientos intensos y apasionados, pero de duración más corta que la del adulto. Son más frecuentes las disfunciones sexuales, que pueden guardar relación con: temor al embarazo, a ser descubiertos, conflictos de conciencia o actuar bajo presión de la pareja. También influyen las condiciones en que muchos adolescentes mantienen relaciones sexuales, de forma incómoda y rápida (en los asientos de un coche, en un rincón oscuro de una discoteca o de la calle, en los cines, etc.).
NORMA PATRICIA SUACHE REYES
CARLOS ANDRÉS TRUJILLO L.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

LAS ANÉCDOTAS EN EL PROCESO DE LA LECTO-ESCRITURA

Las estrategias, factores y el proceso de enseñanza de la lecto-escritura han sido abordados desde perspectivas como la antropología, sociología, linguística y la psiclología quienes han planteado nuevas tendencias en el campo educativo de cómo desarrollar actividades y avanzar en los ambientes de aprendizaje, dada la novedad de que el estudiante en la etapa madura para empezar a asimilar los conceptos y palabras de manera global es precisamente entre los 5 y 6 años de edad, aunque no obstante ya su cerebro trae cierta información global que nos permite a los maestros diagnosticar desde donde podemos partir con el grupo de niños el cual abordemos.

El modelo tradicional de lecto-escritura partía del conocimiento fragmentado de las partes hasta llegar a lo general, nombre, reglas, letras, sílabas, palabras, frases, oraciones y textos se daba como una secuencia que podía durar no solo semanas sino meses y años.


Una estrategia global de lecto-escritura de manera empírica e ingenua se da en las salidas al centro de la ciudad, al supermercado, a la tienda del barrio, con algún miembro de la familia, cuando en un mundo globalizado y 'bombardeado' por avisos publicitarios, imágenes, símbolos y letras que el niño deduce por su presentación en la televisión se convierte en un encuentro con los textos, es decir, que aunque haya que aclarar los conceptos propios de la lengua castellana su proceso estará mucho más avanzado de lo que nosotros creemos.

Las anecdotas de la visita a la tienda, el supermercado u otro establecimiento donde nos encontremos con imágenes y letras serán propias para el ejercicio de la producción y la puesta en marcha de las competencias textuales, pragmáticas y linguísticas. Todos tenemos un recuerdo simpático que genera un desencadenamiento de producción de texto, puesto que puede ser fuente de inspiración para el lector como el escritor.







De esta manera podemos comprobar que la responsabilidad de formar lectores y escritores no es solo de la escuela, sino que por el contrario la familia como ente social y perteneciente al sistema como lo informal es también capaz de cumplir su función aunque en estos casos los actores implicados no tengan idea de lo que es una secuencia didáctica.