Las estrategias, factores y el proceso de enseñanza de la lecto-escritura han sido abordados desde perspectivas como la antropología, sociología, linguística y la psiclología quienes han planteado nuevas tendencias en el campo educativo de cómo desarrollar actividades y avanzar en los ambientes de aprendizaje, dada la novedad de que el estudiante en la etapa madura para empezar a asimilar los conceptos y palabras de manera global es precisamente entre los 5 y 6 años de edad, aunque no obstante ya su cerebro trae cierta información global que nos permite a los maestros diagnosticar desde donde podemos partir con el grupo de niños el cual abordemos.
El modelo tradicional de lecto-escritura partía del conocimiento fragmentado de las partes hasta llegar a lo general, nombre, reglas, letras, sílabas, palabras, frases, oraciones y textos se daba como una secuencia que podía durar no solo semanas sino meses y años.
Una estrategia global de lecto-escritura de manera empírica e ingenua se da en las salidas al centro de la ciudad, al supermercado, a la tienda del barrio, con algún miembro de la familia, cuando en un m
undo globalizado y 'bombardeado' por avisos publicitarios, imágenes, símbolos y letras que el niño deduce por su presentación en la televisión se convierte en un encuentro con los textos, es decir, que aunque haya que aclarar los conceptos propios de la lengua castellana su proceso estará mucho más avanzado de lo que nosotros creemos.Las anecdotas de la visita a la tienda, el supermercado u otro establecimiento donde nos encontremos con imágenes y letras serán prop
ias para el ejercicio de la producción y la puesta en marcha de las competencias textuales, pragmáticas y linguísticas. Todos tenemos un recuerdo simpático que genera un desencadenamiento de producción de texto, puesto que puede ser fuente de inspiración para el lector como el escritor.
ias para el ejercicio de la producción y la puesta en marcha de las competencias textuales, pragmáticas y linguísticas. Todos tenemos un recuerdo simpático que genera un desencadenamiento de producción de texto, puesto que puede ser fuente de inspiración para el lector como el escritor.De esta manera podemos comprobar que la responsabilidad de formar lectores y escritores no es solo de la escuela, sino que por el contrario la familia como ente social y perteneciente al sistema como lo informal es también capaz de cumplir su función aunque en estos casos los actores implicados no tengan idea de lo que es una secuencia didáctica.